Nada en particular






July 17, 2005

Lessig en el CCCB

El sábado Lawrence Lessig dió una magistral charla acerca del papel del copyright en el mundo digital. Comenzó mostrándonos casos cotidianos en los que para crear “cultura” se debe infirngir el copyright. Citó a una madre que deseaba hacer un video sobre su hijo donde aparecían iconos de la cultura infantil, un escritor que pedía a la NBC una intervención de Bush para completar un libro sobre la guerra de Irak o un documental sobre bailes de salón.

En todos esos casos, la tecnología digital había dado la capacidad de crear a personas (tanto profesionales como aficionados) a un coste mínimo. Pero cuando se decidieron a pedir a los poseedores del copyright el derecho de usar sus obras, recibieron un no sistemático o se pidieron cifras cercanas a 6000$ en el mejor de los casos (incluso en el caso de la madre que sólo lo quería para uso particular).

El hecho de los no sistemáticos es especialmente relevante, ya que muestra como el copyright no sólo dificulta la creación cultural, sino que a veces la imposibilita si esa es la voluntad de su poseedor.

La otra vertiente de los perjuicios del copyright es la del terrorismo judicial. Lessig expuso los casos de un chico que había creado un buscador para su universidad sin ánimo de lucro. Como el buscador enlazaba a obras protegidas, la RIAA le demandó, ofreciéndole un pacto por todos sus ahorros (12000$), era obvio que el demandado ganaría el proceso, pero para ello necesitaba costear un juicio de 250000$. El estudiante acabó cediendo. También expuso como segundo ejemplo el caso Grokster.

Por tanto, el copyriht no sólo dificulta enormemente la creación cultural popular, sino que permite a grandes conglomerados mediáticos abusar de el para violar la libertad de expresión o simplemente extorsionar al débil. Lessig observa como se da un trato de favor a las empresas poderosas, ya que si Grokster fue demandada por “incitar a infringir el copyright”, cuando Apple promociona su iPod con el slogan “Rip.Mix.Burn.” no sucede nada. Nuevamente observamos como la justicia sólo es para unos pocos.

En ese punto se cita una demanda de principios de siglo, en que un infame compositor pretende demandar a los tocadiscos argumentando que hará desaparecer esas tardes en que los niños se reunen enfrente de casa para cantar canciones nuevas y viejas. Lessig aprovecha esta bucólica imagen para constrastar esta forma de distribución de la cultura popular con la actual forma de consumo de “usar y tirar”. Lessig defiende las licencias Creative Commons como una forma de volver a un consumo cultural activo, en el que el público se situa en el escenario con el creador, dejando de ser un ente passivo acomodado en el patio de butacas. La tecnología digital permite hacer eso, e ilustra con la cadena DVD/Videojuegos/Foros/Mensajería instantánea la tendencia a recuperar esa posición activa.

La necesidad de pasar del copyright al copyleft proviene de que el primero es un concepto pensado para el mundo analógico, en el que básicamente limita el derecho a hacer copias de una obra. En el mundo digital, cualquier uso de la obra requiere crear una nueva copia, con lo que el copyright cercena la mayoría de los derechos del usuario.

Estos son a grandes rasgos los puntos que expuso Lawrence Lessig en su charla durante las jornadas de Copyfight. Finalizó haciendo una llamada a la movilización ciudadana europea, ya que todavía no hemos llegado al punto demencial en que se encuentra los EUA. Puso como ejemplo de ésto el rechazo a las patentes de software y nos animó a hacer de ejemplo para el pueblo americano.

Sinceramente, la situación es preocupante. Más aun cuando te exponen con ejemplos tan cercanos y claros lo abusrdo del copyright. No sé si se rechazaron las patentes de software en el parlamento europeo por convencimiento político o por oportunismo, pero la verdad es que con asuntos sobre la mesa como la violación de derechos civiles con la excusa de la lucha antiterrorista parece que no avanzamos por el buen camino. Más que servir nosotros de ejemplo a EUA, de momento que nos sirvan ellos a nosotros para comprobar a que lleva todo este sinsentido: violación arbitraria e indiscriminada de los derechos humanos, muerte agonizante de la cultura, freno a la innovación cultaral e industrial, etc…

Una vez nos demos cuenta de esto, quizás estemos en posición de ayudar a nuestro amigos del otro lado del Atlántico, por el momento tenemos muchos trapos que lavar en nuestra casa.

Copyfight en el CCCB

Filed under: Música

El sabado por la tarde asistí con un amigo a las charlas sobre copyleft que se daban en el CCCB. El auditorio se había acondicionado de forma que en su parte posterior se podían recoger panfletos varios, observar obras de la cultura copy-paste en varios monitores, y toquetear un poco unos PCs que corrían bajo Ubuntu. También habían unos stands dónde adquirir merchandasing entre otros.

Me decepciono un poco el contenido de los PCs, ya que bajo una carpeta llamada “Biblioteca Libre”, tan sólo se encontraban media docena de documentos de los ponentes. Hubiera sido quizás más interesante preparar una pequeña vista virtual a la cultura copyleft, con obras representativas de cada genero, para que el asistente pudiese hacerse una idea del estado de las cosas.

Unas telas empapeladas con historias delirantes acerca de los usos y abusos del copyright separaban esta sección más “interactiva” del escenario de las conferencias.

El primer acto fué una conjunto de miniconferencias de varios personajes de la escena: David Bravo (abogado), Pablo Soto (músico, desarrolador y productor), César Randueles (crítico musical) y Jota (cantante de los planetas). Todo moderado por Ignacio Escolar.

Empezó Randueles hablando de cómo la música popular nace de las experiencias sociales del músico, que este devuelve a la sociedad en forma de música. Vino a decir, que sin ese feedback no puede existir la música como cultura, que es lo que precisamente destruye el mercado. Su exposición fué algo oscura.

Seguidamente Pablo Soto nos cantó las virtudes de los P2P, y cómo se derrocha el dinero en una discográfica, de forma que el artísta ve un porcentaje mínimo de las ventas. Nos explico su modelo de negocio como productor (más racional), y cómo se beneficia de él el músico. La exposición acabo degenerando en un baile de cifras que en el fondo no era más que una perpetuación de la situación actual de explotación de la música.

Jota no intervino específicamente (ya que el no sabía bien de que iba esto del copyleft y se había venido a informar), sinó que fue “entrevistado” por Ignacio. Comentó que el beneficio le llega al músico de los conciertos, justificó la compensación del autor (no en ninguna forma concreta), y renegó de la calidad del MP3 y la grabación digital (profesional).

David Bravo expuso una versión corta de Las 10 mentiras mas famosas de la piratería salpicada de humor.

Siguió un turno de preguntas que trató del intrusismo amateur de la generación copy-paste, las dudas sobre el futuro laboral de un ingeniero de sonido, la influencia de los poderes fácticos en la libertad de expresión, la ideología política de David Bravo, etc..
Fué probablemente más interesante que la conferencia en sí, ya que el tema se desvió de los nuevos caminos de la producción cultural, a un rapapolvo al modelo demasiado avaricioso que practican las discográficas.

Después llegó la esperada exposición de Lawrence Lessig, fundador de Creative Commons que ayudado de una magnífica presentación, nos hizo ver como el copyright “analógico” es muy limitado al ser aplicado en el entorno digital. Puso un par de ejemplos del terrorismo judicial que se vive en los EUA, vimos unas producciones copy-paste muy interesantes (y divertidas) y finalizó con el rayo de esperanza que ha supuesto la derrogación radical de las patentes en Europa. Alabó el modelo Europeo y lo defendió como el contrapunto que haga abrir los ojos a los americanos.

La exposición fué muy clara y seria, sin renunciar al humor y sin estridencias. Me resultó muy interesante y la comentaré en más profundidad en un próximo artículo, ya que ciertas ideas me parecieron muy acertadas para explicar un poco mejor qué es esto del copyleft.


Llicència 

de Creative Commons
Aquesta obra està sota una Llicència de Creative Commons.

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