Reciclando los desechos
En el artículo anterior, apuntaba un enlace a una distibución de Linux (DSL), que permitía recuperar ordenadores muy antiguos, y como creo que es una forma interesante de acercarse a Linux, vamos a tratarlo más a fondo.
Gracias a la Ley de Moore, es fácil encontrar ordenadores antiguos: puedes tener en casa, un vecino puede estar a punto de deshacerse de uno, en una tienda de segunda mano se pueden encontrar a partir de 30€ e incluso puede que lo sea el nuestro propio en unos pocos meses. La cuestión es que con ellos se pueden hacer infinidad de cosas: centros de entretenimiento multimedia, webservers, servers P2P, terminales para que nuestros padres o abuelos se lancen con internés, etc…
Otra aplicación muy interesante es en los centros escolares, ya que se puede equipar toda una sala de informática a muy bajo coste, poniendo la informática al acceso de todo el mundo.
Pero claro, en un Pentium II a 200MHz, con 64MB de RAM y 2GB de disco duro no va a poder ejecutarse un Windows XP, sí se podrá ejecutar un Windows 98 ó 95, pero a costa de tener muy poco soporte del hardware, muchos cuelgues y tener que gastarse los euros en comprar una copia (sí, aunque tengamos el CD original, hemos de comprar otro por cada ordenador en que lo usemos si no queremos infringir la ley).
Linux es la solución, te permite aprovechar ese hardware, y te abre un abanico de aplicaciones enormes (especialmente en ordenadores que van a ejercer de servidores, a los que accederemos remotamente). Y para estos casos, lo mejor es usar una microdistribución que podremos meter en un CD, en un USB pen o incluso en un disquette (la mayoría ocupan unos 50MB). Algunos ejemplos son:
- DSL (Damn Small Linux): esta es la madre de todas las microdistribuciones, basada en Knoppix, tiene un buen soporte para hardware e incluye la mayoría de las aplicaciones que nunca necesitaremos. El entorno gráfico funciona a partir de 40MB de RAM y se ejecuta bajo Fluxbox.
- Puppy Linux: distribución no basada en Knoppix, tiene peor soporte para hadware, pero se ejecuta a partir de 32MB de RAM. Es la que más software incluye. El entorno gráfico es fvwm95, idéntico al de Windows 95, para hacer la transición a Linux lo menos traumática posible.
- Feather Linux: distribución parecida a DSL, pero que requiere todavía menos recursos (sólo 24MB de RAM con entorno gráfico!!!). La mejor opción para tener un buen soporte hardware y bajo consumo de recursos. El entorno gráfico es Fluxbox.
Estas distribuciones son perfectas si queremos ejecutar comodamente sistemas con entorno gráfico, pero para ciertas aplicaciones no se requiere(servidores o aplicaciones especiales como discos de rescate para cuando el Windows nos deje tirados definitivamente), pudiendo usar sencillas distribuciones basadas en consola.
Todo esto se puede probar sin comprometer el sistema operativo existente, ya que se ejecutan desde un LiveCD o desde un USB pen, y no modifican para nada el disco duro (hasta que decidamos instalarlas), e incluso Puppy Linux, puede instalarse en un archivo de un sistema Windows, con lo que nos ahorramos tener que particionar el disco duro.
Por si no bastará, existe una forma de probar estas distribuciones sin ni siquiera grabar un CD. Debido a su bajo consumo de recursos, se puede usar un emulador para ejecutar el sistema operativo dentro de Linux o incluso dentro del propio Windows!
Existen varias soluciones para hacer esto: vmWare (el mejor, pero cuesta unos 100€), BOCHS (para Linux, algo difícil de usar), qEMU (para Linux y Windows) y FAUMachine (para Linux, muy fácil de usar pero lento). Personalmente recomiendo usar qEMU, porque no cuesta un duro, es muy rápido y funciona a la primera.
Así que ya sabes, sin quieres dejar Windows pero no te atreves, descárgate la distro que más te guste, cárgala en qEMU, y pruébala desde el mismo windows, tienes mucho que ganar.






