El problema del DRM
Últimamente ha vuelto a cobrar fuerza el debate sobre el DRM, con la noticia de que el nuevo Windows (Poca)Vista va a implementar estos sistemas hasta sus últimas consecuencias.
Unos dicen que será el fin de Windows porque es la excusa para que la gente se pase a Linux, otros que ya era hora que se pusiese freno a los pendejos electrónicos, otros que Microsoft se vió obligado a causa de la presión de la industria discográfica, etc…
La verdad es que el problema del DRM no es que no nos podamos bajar del eMule el útlimo disco de David Bisbal, es cierto que se limita el acceso a la cultura, pero también lo es que en muchos países es un acto ilegal (no así en España gracias a la copia privada). El tema del acceso a la cultura es algo que debe resolver cada Gobierno, no la tecnología. Las redes P2P serán un catalizador de ese proceso (para bien o para mal), pero no serán la solución mientras ese derecho universal no esté amparado ampliamente por la legislación internacional (esperemos sentados).
A mi parecer, el DRM causa un perjuicio todavía más profundo en la cultura y en el desarrollo tecnológico. Para explicarme, tomaré como ejemplo de “DRM duro” el infame TCPA/Palladium. Su funcionamiento es algo complejo de explicar, pero para que os hagáis una idea los que no sabéis de que va, el objetivo es crear un entorno de usuario “seguro” (para las discográficas, no para el usuario), en que cada archivo (ya sea una canción, una película, un juego o un programa cualquiera), debe estar certificado para ser usado.
En la práctica, esto significa, que cada vez que vayas a ejecutar el Windows Media Player (por poner un ejemplo), el sistema operativo (que no el programa a ejecutar), se conectará a Internet para comprobar que el software está autorizado (que has adquirido la licencia legalmente y tienes un número de serie único y válido). En caso de que no sea así, Windows no permitirá la ejecución del software (lo mismo aplica cuando vayas a abrir un archivo con el programa).
La cuestión es que es “una gran idea”, porque programas como cracks, ripeadores de CD/DVD, keygens, etc… nunca serán certificados, con lo que no podrás usarlos. Será virtualmente imposible usar software “pirata” y Microsoft, Intel,Disney o quién sea que controle el servidor de certificados tendrá el poder de borrarte ese fichero malicioso de forma remota, sin tu consentimiento.
Pero aún peor, este sitema es una forma velada de matar toda la competencia ajena a los intereses de las organizaciones que controlen el sistema (que no tienen porqué ser gubernamentales, ni siquiera nacionales). Esto se hace con los siguientes mecanismos.
La censura: si puedo denegar arbitrariamente el certificado a tal archivo por sus contenidos políticos o ideológicos, y borrar automáticamente las copias que existan de él, es como si nunca hubiese existido. Se empezará diciendo que es para evitar el phising, la pornografía infantil, el terrorismo… y las ideologías “radicales”.
Las barrerras de acceso: si para publicar el programa/canción/video que acabo de crear tengo que pagar una licencia, se me quitan las ganas de hacerlo (a no ser que ya viva de ello). El hecho de tener que pagar una licencia por cada canción, corto, programa o sistema operativo que cree, mata automáticamente las iniciativas sin ánimo de lucro de creadores con pocos recursos, dejando la innovación musical en manos de las discográficas y la informática en manos de Microsoft.
Incluso aunque no estemos hablando de software/cultura libre, se desincentiva a los creadores independientes forzándoles a un desembolso económico que no se me antoja razonable, de forma que muchos proyectos que pudieran llegar a ser aportaciones importantes, morirán antes de nacer.
Y no, Linux no es la solución definitiva, ya que los grandes fabricantes de procesadores (Intel y AMD), están en el consorcio del TCPA/Palladium, e integrarán está tecnología directamente en el procesador, con lo que puede que nos encontremos con que después de cambiarnos el ordenador, no nos arranca ni Windows ni Linux.
Si la industria viera que con el lanzamiento de Windows Vista, se da un trasvase masivo de usuarios de Microsoft a alternativas libres como Linux, quizás se lo pensarían dos veces, pero como me da que cada vez somos más borregos y retrocedemos en vez de avanzar en libertades civiles, se me antoja difícil que eso suceda.






