El porqué de la crisis (II)
Como veníamos diciendo, nos hemos estado trayendo dinero del futuro, con la idea de que esto nunca baja y como resulta que sí que baja, nos toca pagar.
El problema no es simplemente de gente que haya metido sus ahorrillos (o ahorrazos) en fondos de inversión especulativos de alto riesgo, esos se lo han buscado.
El problema es la contabilidad de todo esto, porque… ¿cuánto vale un futuro? no se sabe hasta que vence y pasa a ser presente.
Claro, los bancos han contabilizado estos activos al precio que se pagaba en el momento del balance, que hasta ahora ha sido alto, pero ¿y cúando cae el precio de tus activos?
Pues resulta que el banco se encuentra que tiene menos dinero del que pensaba y si resulta que tiene mucho menos del que pensaba, puede que no pueda hacer frente a todo lo que debe, y por tanto se va al garete.
Y entonces ya no pierde el dinero el que especuló, sino todos los que tenían sus ahorros en la entidad. ¿Y ya está?
Hay un dicho español que reza: “Cuando las barbas del vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar”. Y como todos nos sabemos el refranero de memoria que haríamos… correcto! Sacar a toda prisa nuestro dinero del banco (aunque supuestamente esté mu bien).
Y claro, como los bancos son muy honrados, pues nos lo darían… ¿o no?
Pues no, porque entra en acción la gran mentira de los bancos: “Los bancos no tienen el dinero que les prestamos.”
Diréis, bueno se la habrán dejado a alguien que ha pedido una hipoteca… pues tampoco. Según la ley, si tu dejas 100€ en un banco, éste puede prestar 990€ (en el mundo en general, en España podrían prestar hasta 1990€).
La cosa se empieza a poner fea, ¿verdad?
De momento se han ido a pique bancos de inversión(dónde la gente especula), no bancos comerciales (dónde la gente pone dinero). Pero imaginad que quiebra un banco comercial, el gobierno no responde y los clientes quedan en la ruina. Empiezan las manifestaciones, disturbios, revueltas…






