Nada en particular






January 11, 2006

Civismo, satélites y barbacoas

Oigo perplejo por la ra dio que el señor Blair va aplicar unas medidas en pro del civismo que abarcan desde cárcel a los padres que permitan que sus hijos falten a clase, a la localización mediante satelite de barbacoas ilegales en balcones.

Realmente no sé porqué me asombro, esto no es más que otro paso en la escalada de pisoteo de derechos civiles que empezó con los atentados del 11S y continuó con los del 7J. Es curioso como grandes líderes como Bush y Blair rápidamente salieron a defender el “modo de vida occidental”, llenándose la boca con que no se debía ceder ante el terror porque lo que los terroristas buscaban con sus acciones era destruir ese modo de vida.

Pues bién, ese modo de vida basado en las libertades individuales no tiene nada que ver con la visión paternalista del estado frente a los ciudadanos que están promoviendo con sus acciones (obviamente interesadas de cara a sus relaciones con las grandes corporaciones).

Desde los vergonzosos controles de los aeropuertos de los EUA, pasando por el uso indebido de los expedientes médicos de la Generalitat, hasta los miles de cámaras instaladas en Londres que se apagan cuando pasa Blair, nuestra vida se está llenando de continuas violaciones de nuestros derechos, de nuestra intimidad.

Todo esto puede parecer que queda muy lejos al ciudadano de a pié, baste un ejemplo para demostrar lo contrario:
Fruto de este modelo de favor a las grandes corporaciones frente al ciudadano, aparece la bienamada reforma de la LPI, en la que nosotros ya no somos tratados jurídicamente como tales, sino que pasamos a ser simples consumidores, sin más derecho que ese, consumir.
¿Parece algo etéreo, o quizás una mera apreciación técnica? Bueno, entonces volved a pensar en mis palabras cuando vayás a comprar una impresora de esas de 35€ y os digan que desde la entrada en vigor del Real Decreto Legislativo 1/1996 de 12 de Abril pasa a valer 55€ (sí, esos 20€ son para que Alenjandro Sanz se pueda comprar un yate más grande).

Es la misma historia de siempre. En la era digital la información es el poder. Con la excusa del terror, los poderosos se están asegurando tener toda la información y que nosotros tengamos cuanta menos mejor. Ya sea la Patriot Act, la Directiva Europea de Retención de Datos o la LPI, el objetivo es siempre el mismo: 1984.

January 5, 2006

Robar ideas

Estos días podemos ver en televisión un bonito anuncio en que se nos habla de la importancia de la cultura en la sociedad, que la cultura es de todos, etc… yo estaba esperando un eslógan final del tipo “Compartir no es delito” o “¡Salid ahí fuera y copiad como posesos!” pero no, la voz en off rezaba algo así como “No dejemos que nos roben las ideas”.

Curioso concepto el de robar ideas, tan comentado por el Sr. Cortell en sus charlas. Sensu stricto las ideas no se roban, sino que se comparten. Es aquello de que “si yo tengo una manzana y la comparto contigo los dos tenemos media manzana, pero si lo que comparto contigo es una idea, los dos tenemos una idea.”

El concepto de robo lleva asociado íntimamente el de privación de algo a alguien (el cual es propietario de ese algo). Pero no, no se puede privar a nadie de sus ideas, es más, en el momento en que salen de su boca pasan a ser patrimonio de quienquiera que les preste atención. Quizás no sea algo que diga nuesta bienamada LPI, pero creo que tanto el derecho natural como la positiva realidad me asisten en esta aseveración.

Pues bien, ahora resulta que nos quieren robar la bandera, los que siempre habíamos esgrimido la causa del acceso universal a la cultura como uno de los motivos de peso para legitimar el P2P resulta que estábamos equivocados, que eso es un motivo para todo lo contrario. Como soy algo cortito, me gustaría que alguien me explicara que tiene que ver en positivo un concepto con el otro.

Obviamente el anuncio va por otro lado, el anuncio lo que pretende hablar es del famoso topmanta (se vislumbra aquí una asociación racista de “ellos”, los que nos roban, con los pobres immigrantes que se pasan el dia corriendo delante de la policia con una manta llena de CDs).

En este punto estamos de acuerdo, el topmanta es una lacra que se debe erradicar a toda costa, puesto que lo único que hace es financiar a mafias (que no sé si se dedicarán a la trata de blancas, el tráfico de armas o el de drogas, lo que es seguro es que se dedican a explotar a los manteros).

Obviamente el topmanta tiene una función positiva en cuanto lleva la cultura de forma activa a la gente, no como el P2P en el que el acceso se ha de buscar. Mucha gente habrá descubierto músicos (¿hablamos de Alaska?) por comprar en la manta un 2x1 o un 3x2, pero ese beneficio no justifica la explotación de la que hablábamos antes, máxime cuando se tiene en el P2P una alternativa inócua.

Supongo que el anuncio iría dedicado a la campaña de Navidad, para que nadie regale discos del topmanta (y si puede ser bajados de internet).

Por tanto me voy a permitir el recomendar a quien quiera que haya pensado en regalar un disco de un topmanta estos días, que se lo piense antes de dar su dinero a quién sabe que causa y dedique un poco de su tiempo (que al fin y al cabo también es dinero y tiene un gran valor), en por ejemplo, preparar una compilación de las canciones favoritas del agraciado/a, las baje de cualquier P2P y las ponga en un CD (por favor, sin canon) y haga una bonita portada felicitándole las fiestas, seguro que le llegará mucho más que un CD de 3€ comprado sobre una manta puesta en el suelo un frio dia de Navidad a un señor con acento extrangero.

Felices Fiestas!

November 12, 2005

La ignorancia como excusa

Hace unos dias, salía a la luz que SONY había editado CDs con un sistema DRM consistente en un rootkit. Básicamente se trata de un conjunto de herramientas que permiten a un usuario malintencionado (un hacker) acceder al sistema afectado sin que pueda ser detectado y hacer las modificaciones que desee en el mismo. Se sabe que Sony está usando este sistema tanto para restringir el número de copias que se hace del disco, como para enviar información sobre los gustos del usuario y sus datos personales (como un vulgar spyware).

Para hacernos una idea de lo que significa un rootkit, basta con tener en cuenta que es una herramienta de hacking, y que ante su existencia, un administrador de sistemas hará copias de seguridad y reinstalará todo el sistema operativo antes que intentar su eliminación (aunque sepa como hacerlo de forma segura).

Así es más fácil entender los problemas derivados de la inclusión del rootkit en los discos de SONY. No sólo se trata de un malware imposible de desinstalar para el usuario medio de Windows, sinó que además provoca inestabilidades en el sistema, viola gravemente su intimidad (máxime cuando en la EULA no se dice nada al respecto), y abre la posibilidad de que cualquier intruso pueda colarse con una facilidad extrema en nuestro sistema. Bueno, eso si estuviera bien hecho, pero es que ni eso. El rootkit está tan mal diseñado, que con solo añadir el prefijo $sys$ a un archivo, conseguiremos ocultarlo a la vista del usuario.

Esto demuestra que SONY piensa clara y llanamente que el usuario es imbécil, ya que su no inclusión en la EULA hace sospechar que algún ingeniero/directivo iluminado pensó que nadie descubriría en años el rootkit o algo por el estilo. Este insulto a la inteligencia del comprador, de aquel que les da de comer, se agrava cuando, debido al escándalo, publican un software para desintalar el rootkit.

Intentar descargar el desintalador ya es sospechoso de por sí. Al estar diseñada la web con ActiveX, solo se puede ver con navegadores Microsoft Internet Explorer (conocidos por sus innumerables vulnerabilidades). La descarga ocupa el nada irrisorio tamaño de 3.5MB, y se ha visto que no sólo incluye nuevas versiones del malware, sinó que añade archivos extra. Vaya que lejos de ser un desinstalador, es un reinstalador. Si no querías caldo toma tres tazas.

Como si esto no fuera suficiente para pasar a formar parte en un lugar destacado de la historia de la infamia, leo en La Vanguardia (Jueves, 10 de Noviembre de 2005) la siguiente declaración del presidente de la División de Negocio Digital Global de SONY BMG, Thomas Hesse: “La mayoría ni siquiera sabe que es un rootkit, entonces ¿por qué debería importarles?”.

Brillante razonamiento que explica de largo como se ha podido llegar a esta situación. Es algo parecido a lo de “si nadie hace nada malo, que más le dá que sea espiado”, pero llegando a un estadio superior. Es la ignorancia como excusa.

Éste es el camino por el que nos lleva la entrada en la era digital mal hecha, ese momento histórico en que da igual ser un analfabeto tecnológico mientras sepas hacer click en “Aceptar”. Con este panorama se entra en un mundo donde todo vale para las grandes corporaciones. La privacidad, la intimidad y la vida personal alejadas del consumo enfermizo van a quedar como viejos valores de un modo de vida que desaparece a pasos agigantados. Algo que a nosotros no nos importará “porque ni siquiera recordaremos que era eso”.

Ayer temía que llegasemos al mundo que describe Orwell y que desde hace años tiene un programa en todos los países del mundo. Hoy me he dado cuenta de que se había quedado corto.

La pandemia ya está aquí
El descubrimiento paso a paso
Los culplables (2)

October 26, 2005

Linux en la enseñanza pública

Más de una vez se ha hablado de la conveniencia de usar software libre para la enseñanza, no sólo por su bajo coste, sino también por sus valores pedagógicos. Al igual que en el caso de la Administración, no sólo es una cuestión de no poder permitirse depender de entidades privadas, sino que también lo es económica (creo que el contribuyente prefiere que se gaste su dinero en carreteras y hospitales antes que en licencias de Windows y Office). Existen iniciativas en este sentido como Linex, Guadalinex o Einam, con dispar éxito.

Dejando a un lado todo esto, se supone que Linux debería estar muy asentado en la enseñanza superior, especialmente en las Ingenierias afines como Informática o Telecomunicaciones.

Y digo debería, porque en la práctica esto no es del todo cierto, al menos dentro de la UPC. Es verdad que los Informáticos de la FIB tienen Linux bastante asumido, al menos para hacer los trabajos de clase, porque su uso de día a día parece no muy extendido. Me contaba un fiber el otro día que su profesor de economía decía que él empezaría a usar Linux el día que la mayoría de sus alumnos lo usara regularmente (una rápida encuesta sirvió para verificar que eso no era así).

Si ni tan sólo los Ingenieros informáticos apoyan firmemente Linux, pese a que se pasan el dia trabajando con él y conocen de sus virtudes ¿cómo vamos a esperar su expansión a nivel doméstico?

Este no es un hecho particular de la FIB, en la ETSETB (telecos) el uso no debe llegar a un 1%, y las asignaturas que trabajan sobre este sistema operativo se pueden contar con los dedos de una mano. No deja de ser paradójico, será que los telecos no trabajamos con redes ni servidores, mercado en el que Linux es la opción mayoritaria.

Es más, no es posible en toda la ETSETB encontrar un terminal de uso público que use alguna forma de Linux . Un tiempo atrás, habían una docena de PCs con Windows y Linux instalados en la sala de informática más pequeña de la escuela, pero a día de hoy, todo corre bajo Windows XP.

Es muy triste que si uno quiere usar los equipos de la escuela para realizar los ejercicios de ARISOII, tenga que logearse remotamente desde Windows a través de SSH a un servidor puesto por el departamento de Arquitectura de Computadores.

Supongo que todo esto debe ser por algún pacto que habrán realizado con Microsoft por las licencias de Windows XP que pusieron hace un par de años, pero es que la cosa es más grave. En la imagen que se instala al encender el PC, ni tan sólo están instalados programas como Mozilla o OpenOffice (los usuarios comunes de navegadores modernos comprenderéis el suplicio de tener que navegar con el Internet Explorer que viene con el XP).

Y yo me pregunto, ¿de que sirve que fomenten el software libre con los CDs que te “regalan” con la carpeta, si después no hay ni un triste terminal para consultas rápidas con Linux al estilo de la FIB?

¿Para que no tengas la excusa de que no puedes hacer tal ejercicio/trabajo por no tener acceso a un Linux en la propia escuela?

September 12, 2005

El problema del DRM

Últimamente ha vuelto a cobrar fuerza el debate sobre el DRM, con la noticia de que el nuevo Windows (Poca)Vista va a implementar estos sistemas hasta sus últimas consecuencias.

Unos dicen que será el fin de Windows porque es la excusa para que la gente se pase a Linux, otros que ya era hora que se pusiese freno a los pendejos electrónicos, otros que Microsoft se vió obligado a causa de la presión de la industria discográfica, etc…

La verdad es que el problema del DRM no es que no nos podamos bajar del eMule el útlimo disco de David Bisbal, es cierto que se limita el acceso a la cultura, pero también lo es que en muchos países es un acto ilegal (no así en España gracias a la copia privada). El tema del acceso a la cultura es algo que debe resolver cada Gobierno, no la tecnología. Las redes P2P serán un catalizador de ese proceso (para bien o para mal), pero no serán la solución mientras ese derecho universal no esté amparado ampliamente por la legislación internacional (esperemos sentados).

A mi parecer, el DRM causa un perjuicio todavía más profundo en la cultura y en el desarrollo tecnológico. Para explicarme, tomaré como ejemplo de “DRM duro” el infame TCPA/Palladium. Su funcionamiento es algo complejo de explicar, pero para que os hagáis una idea los que no sabéis de que va, el objetivo es crear un entorno de usuario “seguro” (para las discográficas, no para el usuario), en que cada archivo (ya sea una canción, una película, un juego o un programa cualquiera), debe estar certificado para ser usado.

En la práctica, esto significa, que cada vez que vayas a ejecutar el Windows Media Player (por poner un ejemplo), el sistema operativo (que no el programa a ejecutar), se conectará a Internet para comprobar que el software está autorizado (que has adquirido la licencia legalmente y tienes un número de serie único y válido). En caso de que no sea así, Windows no permitirá la ejecución del software (lo mismo aplica cuando vayas a abrir un archivo con el programa).

La cuestión es que es “una gran idea”, porque programas como cracks, ripeadores de CD/DVD, keygens, etc… nunca serán certificados, con lo que no podrás usarlos. Será virtualmente imposible usar software “pirata” y Microsoft, Intel,Disney o quién sea que controle el servidor de certificados tendrá el poder de borrarte ese fichero malicioso de forma remota, sin tu consentimiento.

Pero aún peor, este sitema es una forma velada de matar toda la competencia ajena a los intereses de las organizaciones que controlen el sistema (que no tienen porqué ser gubernamentales, ni siquiera nacionales). Esto se hace con los siguientes mecanismos.

La censura: si puedo denegar arbitrariamente el certificado a tal archivo por sus contenidos políticos o ideológicos, y borrar automáticamente las copias que existan de él, es como si nunca hubiese existido. Se empezará diciendo que es para evitar el phising, la pornografía infantil, el terrorismo… y las ideologías “radicales”.

Las barrerras de acceso: si para publicar el programa/canción/video que acabo de crear tengo que pagar una licencia, se me quitan las ganas de hacerlo (a no ser que ya viva de ello). El hecho de tener que pagar una licencia por cada canción, corto, programa o sistema operativo que cree, mata automáticamente las iniciativas sin ánimo de lucro de creadores con pocos recursos, dejando la innovación musical en manos de las discográficas y la informática en manos de Microsoft.
Incluso aunque no estemos hablando de software/cultura libre, se desincentiva a los creadores independientes forzándoles a un desembolso económico que no se me antoja razonable, de forma que muchos proyectos que pudieran llegar a ser aportaciones importantes, morirán antes de nacer.

Y no, Linux no es la solución definitiva, ya que los grandes fabricantes de procesadores (Intel y AMD), están en el consorcio del TCPA/Palladium, e integrarán está tecnología directamente en el procesador, con lo que puede que nos encontremos con que después de cambiarnos el ordenador, no nos arranca ni Windows ni Linux.

Si la industria viera que con el lanzamiento de Windows Vista, se da un trasvase masivo de usuarios de Microsoft a alternativas libres como Linux, quizás se lo pensarían dos veces, pero como me da que cada vez somos más borregos y retrocedemos en vez de avanzar en libertades civiles, se me antoja difícil que eso suceda.

July 17, 2005

Lessig en el CCCB

El sábado Lawrence Lessig dió una magistral charla acerca del papel del copyright en el mundo digital. Comenzó mostrándonos casos cotidianos en los que para crear “cultura” se debe infirngir el copyright. Citó a una madre que deseaba hacer un video sobre su hijo donde aparecían iconos de la cultura infantil, un escritor que pedía a la NBC una intervención de Bush para completar un libro sobre la guerra de Irak o un documental sobre bailes de salón.

En todos esos casos, la tecnología digital había dado la capacidad de crear a personas (tanto profesionales como aficionados) a un coste mínimo. Pero cuando se decidieron a pedir a los poseedores del copyright el derecho de usar sus obras, recibieron un no sistemático o se pidieron cifras cercanas a 6000$ en el mejor de los casos (incluso en el caso de la madre que sólo lo quería para uso particular).

El hecho de los no sistemáticos es especialmente relevante, ya que muestra como el copyright no sólo dificulta la creación cultural, sino que a veces la imposibilita si esa es la voluntad de su poseedor.

La otra vertiente de los perjuicios del copyright es la del terrorismo judicial. Lessig expuso los casos de un chico que había creado un buscador para su universidad sin ánimo de lucro. Como el buscador enlazaba a obras protegidas, la RIAA le demandó, ofreciéndole un pacto por todos sus ahorros (12000$), era obvio que el demandado ganaría el proceso, pero para ello necesitaba costear un juicio de 250000$. El estudiante acabó cediendo. También expuso como segundo ejemplo el caso Grokster.

Por tanto, el copyriht no sólo dificulta enormemente la creación cultural popular, sino que permite a grandes conglomerados mediáticos abusar de el para violar la libertad de expresión o simplemente extorsionar al débil. Lessig observa como se da un trato de favor a las empresas poderosas, ya que si Grokster fue demandada por “incitar a infringir el copyright”, cuando Apple promociona su iPod con el slogan “Rip.Mix.Burn.” no sucede nada. Nuevamente observamos como la justicia sólo es para unos pocos.

En ese punto se cita una demanda de principios de siglo, en que un infame compositor pretende demandar a los tocadiscos argumentando que hará desaparecer esas tardes en que los niños se reunen enfrente de casa para cantar canciones nuevas y viejas. Lessig aprovecha esta bucólica imagen para constrastar esta forma de distribución de la cultura popular con la actual forma de consumo de “usar y tirar”. Lessig defiende las licencias Creative Commons como una forma de volver a un consumo cultural activo, en el que el público se situa en el escenario con el creador, dejando de ser un ente passivo acomodado en el patio de butacas. La tecnología digital permite hacer eso, e ilustra con la cadena DVD/Videojuegos/Foros/Mensajería instantánea la tendencia a recuperar esa posición activa.

La necesidad de pasar del copyright al copyleft proviene de que el primero es un concepto pensado para el mundo analógico, en el que básicamente limita el derecho a hacer copias de una obra. En el mundo digital, cualquier uso de la obra requiere crear una nueva copia, con lo que el copyright cercena la mayoría de los derechos del usuario.

Estos son a grandes rasgos los puntos que expuso Lawrence Lessig en su charla durante las jornadas de Copyfight. Finalizó haciendo una llamada a la movilización ciudadana europea, ya que todavía no hemos llegado al punto demencial en que se encuentra los EUA. Puso como ejemplo de ésto el rechazo a las patentes de software y nos animó a hacer de ejemplo para el pueblo americano.

Sinceramente, la situación es preocupante. Más aun cuando te exponen con ejemplos tan cercanos y claros lo abusrdo del copyright. No sé si se rechazaron las patentes de software en el parlamento europeo por convencimiento político o por oportunismo, pero la verdad es que con asuntos sobre la mesa como la violación de derechos civiles con la excusa de la lucha antiterrorista parece que no avanzamos por el buen camino. Más que servir nosotros de ejemplo a EUA, de momento que nos sirvan ellos a nosotros para comprobar a que lleva todo este sinsentido: violación arbitraria e indiscriminada de los derechos humanos, muerte agonizante de la cultura, freno a la innovación cultaral e industrial, etc…

Una vez nos demos cuenta de esto, quizás estemos en posición de ayudar a nuestro amigos del otro lado del Atlántico, por el momento tenemos muchos trapos que lavar en nuestra casa.

July 14, 2005

¡Todo el mundo al suelo!

Esta mañana, partiendo de la web de la Asociación de Internautas, he encontrado una serie de links muy interesantes que analizan la utilidad de las cámaras de vigilancia que inundan Londres.

Durante un dia normal, cada londinense aparece una media de 300 veces en las grabaciones de estas cámaras de seguridad, como un gran hermano pero a lo grande. Se instaló con la excusa de siempre: “es por nuestro bien”. Se basan en la idea de que disuadirán al delincuente común al provocarle “miedo escénico”, y serán una buena pista para su detención en caso de que se cometa el delito.

Y la cuestión es que no ha funcionado, o sí depende de como se mire. Es obvio que han facilitado la detención rápida de los terroristas, aunque es discutible si con el simple uso de las cámaras normales instaladas en el transporte público se hubiera llegado a lo mismo.

La cuestión es que la inversión multimillonaria en alta tecnología, y en personal cualificado que se encarge de supervisar todas las grabaciones (cosa en la práctica imposible), no ha servido para amedrantar a los terroristas. Ni les entró miedo escénico ni temieron la posibilidad de que los detuvieran. Bueno, la verdad es que el sistema tampoco funciona ni para reducir la delincuencia común, que sí desciende a corto plazo, pero a largo plazo se acostumbra a trabajar con público y actúa como antes.

Todo esto me recordó a una de las tertúlias de la mañana en Antena 3 después del atentado del 11-S. Mientras los especialistas intentaban buscar un porqué a la matanza, la presentadora, a la cual le iba un poco grande el tema, después de prácticamente no intervenir soltó un “Lo que hay que hacer es endurecer las penas”, a lo que un hábil tertuliano le contestó “No creo que a los que iban en el avión les importara mucho ese punto”. Esta anécdota es bastante representativa de la dificultad que tiene el ser humano para ponerse en el lugar del otro, y de la de estupideces que se pueden decir y hacer en una situación de crisis con la excusa de la seguridad.

Pero avanzando un poco más, también se comenta que por mucha teconlogía preventiva y de detección que se tenga (y aunque ésta sea infalible), será muy difícil reducir el número de bajas en algo tan aleatorio como un atentado terrorista. Se pone el ejemplo de que en el supuesto de tener un detector de explosivos infalible, en cuanto las fuerzas de seguiridad griten aquello de “¡Todo el mundo al suelo!”, el terrorista se immolaría inmediatamente, aumentando el número de bajas en función de el lugar donde ocurra.

La solución es complicada, ya que a causa de lo impredecible de la conducta terrorista, la acción no se podría demorar hasta evacuar el lugar. En alguno de los artículos se llega a insinuar el disponer de una especie de red de francotiradores que actuaran instantánemente. Dados los costes laborales que esto supone (no es lo mismo tener un francotirador experto en cada azotea vigilante 24h/7d que un guardia jurado en un parking), yo añado que estos deberían ser unos rifles automaticos situados en cada tejado, controlados todos por un ordenador central que a ser posible utilice Windows (así ya tenemos armada a Skynet). Siempre fallarán menos que un ser humano.

Las ventajas son innumerables, se detiene al terrorista immediatamente (que como es un infiel jamás pensará en usar activadores del tipo, si dejo de respirar, exploto), la gente irá totalmente atemorizada por la calle (así es más fácil de influenciar), y en cuanto la gente se habitue se puede usar también con el delincuente común. El coste solo será de una docena de bajas civiles al mes por errores de cálculo. Daños colaterales.

¿Se pueden hacer más estupideces en nombre de la seguirdad? Todas las que se puedan imaginar. El primer paso es eliminar el derecho a la intimidad con la creación del famoso registro de las comunicaciones. Primero será para luchar contra la pederastia, después contra la pornografá infantil, un poco después contra las páginas que hagan apología de ideologías violentas, más adelante contra las páginas que hagan apología de una ideología que no sea la del gobernante y finalmente, tendrán acceso compañias de seguros, bancos, cadenas comerciales, grupos mediáticos, la SGAE… en fin, todos los que tengan más dinero que tú.

Referencias
La única Ley
La tecnología y el 7-J en Londres
You can run…
Wall Street journal

July 12, 2005

El valor de la privacidad

Después de los atentados de Londres, Tony Blair ha aprovechado para recuperar su propuesta de control de e-mails, llamadas e incluso SMS, vulnerando así el derecho a la privacidad de las comunicaciones.

Como siempre, todo esto “es por nuestro bien”, para luchar contra la amenza terrorista. Claro que, me surge la duda de si unos entramados terroristas tan complejos, sofisticados y preparados tecnológicamente, no harán uso de técnicas al alcance de cualquiera como la criptografía o la esteganografía.

El simple uso de cualquier técnica de ocultación de mensajes hace computacionalmente inviable la detección de amenazas terroristas mediante el control indiscriminado de todo el tráfico de comunicaciones de un país desarrollado (no hablemos de un continente entero). Hoy en día, la intervención de las comunicaciones sólo es útil cuando el radio de búsqueda se reduce a unas pocas personas, y para eso hay que estar ya sobre la pista, y si se está sobre la pista, ya se tienen sospechosos, y si se tienen sospechosos, hay base para que un juez autorice una investigación, y si un juez autoriza esa investigación, es legal la intervención de las comunicaciones, así que ¿porqué hay que controlar indiscriminadamente las comunicaciones de todo el continente?

Bueno, pasa que a los gobiernos les conviene conocer ciertos tipos de información, los poseedores de la cual no harán uso de técnicas de oultación, basicamente porque no hacen nada ilegal. Comunicaciones privadas como lo que piensan los grupos opositores o los negocios que puedan beneficiar a los mecenas del partido en el poder.

Pero lo que más preocupa de todo, es que tus intimidades pasan a estar almacenadas en un resgistro, que a la mínima puede caer en manos de los bancos, alguna aseguradora, el supermecado, Microsoft, tu peor enemigo o tu vecino. Uno piensa que todos tenemos un derecho universal a la intimidad, a la inviolabilidad de nuestras comunicaciones, pero resulta que es sólo hasta que encuentren una excusa suficientemente buena para invadírtela.

En este mundo moderno parece que no valoramos suficientemente la privacidad, sólo basta con encender el televisor para oir como pelandruscas de diversa calaña relatan con todo detalle sus escarceos sexuales, como cobran por ello, y como obtienen fama a cambio de este hecho. El ser humano es voyeur por naturaleza, el cotilleo es una de las formas más antiguas de interacción social, y Gran Hermano evita tener que espiar al hijo de la vecina a ver quien trae a casa.

Pero dejando a un lado todas estas banalidades, la privacidad permite algo importantísimo en nuestras vidas: la intimidad. En el mundo globalizado en que vivimos, tan alienado, la intimidad es ese pequeño refugio que nos sirve para evadirnos de todo lo demás, conservar la cordura y recuperar un poco las riendas de nuestra vida,

El hombre es un animal social, y si hay dos cosas necesarias para la salud mental, son las relaciones humanas y la intimidad, no dejémos que nos las roben.

July 10, 2005

La victoria del sentido común.

El 6 de Julio de 2005, se votaba en el Parlamento Europeo la directiva sobre patentes de software, que contra los pronososticos de los más escépticos (entre los que me incluyo), fue rechazada por 648 votos en contra y 14 a favor.

Este resultado es especialmente significativo teniendo en cuenta la gran presión que estaban ejerciendo los lobbys de las multinacionales, la indefinición de los partidos políticos sobre el tema y el oscuro camino que había seguido la directiva (anexada a otra sobre agricultura, debía ser aceptada en una votación en la cual las absencias contaban como votos a favor, etc…)

Jorge Cortell comenta en alguna de sus conferencias, que en su experiencia con los Parlamentarios Europeos, se había dado cuenta de que no es que estuvieran claramente a favor de las patentes, sino que como tan solo habían oido los argumentos de los lobbys pro-patentes, y tampoco comprendían exactamente la situación, estos se posicionaban a favor. Este dato es bastante preocupante, ya que implica que no estamos gobernados por hábiles corruptos, como parecía hasta ahora, sino por estúpidos sin criterio propio.

Si esto fuera verdad, sería más fácil entender como la campaña de la FFII (Foundation for Free Information Structure), ha dado resultado. Es por eso que estamos ante una gran victoria del sentido común.

Las patentes industriales son muy perniciosas ya que pese a que se dice que pretenden proteger la innovación, en la práctica simplemente consituyen una herramienta de terrorismo judicial, desprotegiéndo realmente al creador, ya que a parte de desincentivar la creación, obliga a entrar en un juego de cromos multimillonario que sólo se pueden permitir los buffetes de abogados de las grandes multinacionales. Esto es negativo para la PYME especialmente, que se ve desamparada, legalmente obligada a trabajar con tecnología de hace veinte años.

Y no nos engañemos, si algún lugar es propicio para la innovación, está probado que no es una multinacional. Las rígidas estructuras de las grandes empresas no permiten ese flujo de ideas a cualquier nivel, y esto se ve claramente al comparar Windows con Linux, el software propietario y el libre.

Por eso las patentes son perniciosas para la economía, pero en el caso del software son mortales de necisidad, penalizando económicamente el software libre hasta el punto de poner en duda su persistencia, permitiendo la apropiación por parte de particulares de conceptos universales.

Por el momento podemos respirar tranquilos y sentirnos orgullosos por una vez de los políticos, aunque no podemos bajar la guardia, quizás sólo estén cogiendo carrerilla para la siguiente ronda.

July 4, 2005

¿Por qué hay que acabar con el intermediario? (I)

Uno de los conceptos que más me incordian en el mundo de la tecnología/cultura/ocio (al final todo es lo mismo), son los intemediarios. No todos, pero muchos constituyen una parte de la cadena de valor que, paradójicamente, no aporta valor añadido, más bien lo disminuye.
Estamos hartos de oír en las noticias cómo los distribuidores de productos agrícolas quadriplican el precio del producto original, de ver como la SGAE nos roba cada vez que compramos un CDR o cómo la reventa de entradas nos impide ir a ese concierto que tanto nos gusta.

Para poder abusar de esta forma del consumidor, estos “intermediarios” generalmente están vinculados a otro concepto económico: los monopolios. Estos segundos tampoco me gustan en general: Telefónica, Microsoft, el Gobierno, etc…

El problema de el intermediario monopolista, es que acaba desarrollando la función de parásito, y eso no es bueno para nadie (menos para el intermediario). Y la cosa tiende a empeorar, porque cuando esta gente empieza a amasar fortunas esperando que les llegue el dinero en sus mansiones, suele querer más y más.

Y en ese momento no le basta con inflarte el precio del producto (perjudicando a productor y consumidor), sino que dedice qué, cómo y cuando debes consumir.

Ejemplos los hay a miles:

Está claro que todos perdemos, productores y consumidores, y lo más insultante es que se dedican a morder a las manos que le dan de comer… ¿y si lo dejásemos de hacer?
Éstos son, entre muchos, algunos de los motivos por los que los intermediarios hacen que tu vida sea un poco más gris y un poco menos libre, así que, por una mejor calidad de vida ¡yo abogo por la eliminación del intermediario parásito!

Continuará…


Llicència 

de Creative Commons
Aquesta obra està sota una Llicència de Creative Commons.

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